CONSTITUCIÓN HUMANA UNIVERSAL

Publicamos este esbozo y propuesta firme de Constitución Universal o Humana al objeto de darnos seguridad y garantías por escrito unos a otros todos del fundamento de la relación que pretendemos y proponemos de establecer la unidad o convivencia humana, de modo que todos podamos apoyar la Unidad Humana con conciencia clara de qué es lo que hacemos y esperamos de esa unidad, ya que pretendemos que todas las personas la corroboren y consumemos ya esa unidad y convivencia, así como para referencia inequívoca para todos los seres humanos futuros.

PREÁMBULO

Entendemos que los humanos compartimos el mismo sentido común, el que nos hace entendernos al ponernos (virtualmente) en lugar del otro, lo que resulta en que las diversas civilizaciones, a veces incomunicadas, hayan conocido y expresado las llamadas Reglas de Plata, no hagas al otro lo que no quieres para ti, y Regla de Oro, trata al otro como quieres ser tratado. Este sentido común nos aporta un mismo criterio al juzgar sobre las otras personas o sobre las cosas una vez que entendemos su propósito o fin y por ello no solo podemos convivir sino también darnos esta Constitución que exprese nuestro marco de convivencia.

Y, en ese sentido, entendemos que la deleznable situación en la que convivimos los humanos es la siguiente:

El actual sistema de derecho público juzga el mal o daño ya causado por alguien y le condena y castiga, un daño es compensado con otro daño. Sin embargo, armarse, agruparse como arma, proyectar daño, mediante el que uno priva a otro de su libertad o capacidad de decidir por si mismo y le fuerza a que haga su voluntad, está aceptado y permitido con el lógico resultado de que la justicia resulta solo la voluntad del que tiene más capacidad de daño, o era eso ya desde el principio, pues el más armado hará confesar al otro lo que es justo e injusto, y así el arma la mayor producción humana en todo tiempo y lugar, los centros de toma de decisiones los estados o unidades armadas y el estado de guerra el marco de convivencia humano.

Para poner fin a esa situación, proponemos un

TRATADO DE PAZ PÚBLICO O CONSTITUCIÓN DE LA HUMANIDAD

OBJETO O PROPÓSITO

Que la Humanidad asuma soberanía en lugar de los estados de acuerdo con este Tratado en comunicación pública y abierta que nos sirva para aunar todas las voluntades en ese propósito y emprendimiento de unidad y convivencia en paz y concordia.

La unidad humana conlleva o es lo mismo que la eliminación conjunta, acordada y recíproca de las armas porque el propósito de las armas es dañar y su lógica consecuencia es la división humana en unidades armadas o estados cuya actividad principal es la guerra. Las armas estaban en la naturaleza antes de la aparición del ser humano y éste se tuvo que adaptar a su existencia como mejor pudo, pero hoy día que estamos todos en comunicación y podemos usar el sentido común para tratar esa circunstancia que solo puede ser encarada por todos juntos.

La unidad humana es la aplicación de un sistema de toma de decisiones incluyente para toda la Humanidad cuya consecuencia obvia es que solo trataremos de beneficiarnos y pondremos fin a lo que ha sido nuestra principal ocupación actual hasta el presente de dañarnos mutuamente. En efecto, la causa de la miseria humana es la toma de decisiones excluyente que conduce inevitablemente a la confrontación y que era inevitable en el pasado en el que los humanos vivían incomunicados.

La toma de decisiones incluyente implica la transparencia y la apertura a todos del proceso de toma de decisiones y esto es simplemente su publicidad o universalidad, pero en cuanto a la participación en la toma de decisiones rige el principio de subsidiariedad, es decir; aunque se publique el proceso de decisión, solo participan en él aquellos a los que concierne o son afectados por el asunto en cuestión.

Sin embargo, el caso más relevante de toma de decisiones por su repercusión en todos los seres humanos es el desarme, pues podemos decir que un arma son todas las armas, por lo que solo se puede llevar a cabo en conjunto, de otro modo, el desarme unilateral no es desarme sino rendición que mantiene la condiciones actuales de supremacía y máxima explotación de todos los recursos al servicio del arma, simplemente el que se rinde pasa a servir a otra arma.

 

DECLARACIÓN HUMANA CONJUNTA

Nosotras, las personas de toda la Tierra sin distinción y sin discriminación nos proponemos convivir, vivir unidas, esto es; tomar las decisiones inclusiva y conjuntamente, proyectando nuestros objetivos tomando en consideración los intereses, deseos y preocupaciones del resto de los seres humanos sin distinción ni discriminación y, por ello, nos damos esta Constitución que sirva de referencia y entendimiento de nuestro propósito de unidad y evite cualquier duda o confusión al respecto ahora y para futuras generaciones.

IMPLEMENTACIÓN DE LA UNIDAD HUMANA

En relación al Propósito General, consideramos dos aspectos principales según las motivaciones naturales humanas:

La Seguridad Humana, cuyo objeto es prevenir y evitar el daño para todos y cada uno de los seres humanos y de la vida en general.

El Desarrollo Humano, cuyo objeto es cubrir las necesidades, satisfacer los deseos humanos, desarrollar nuestras capacidades y alcance, aumentar nuestro bienestar, beneficio y, en resumen, perseguir y lograr la felicidad de todos y cada uno de los seres humanos.

PRIMERO: SEGURIDAD

Adoptamos un sistema de seguridad incluyente, esto es; todos los problemas de seguridad de cada persona o grupo de personas es un problema de seguridad de todos y todos debemos cooperar y aportar los medios para salvar a aquellos bajo amenaza de destrucción o daño, tales como las catástrofes, hambres, inundaciones, etc.

Sin embargo, la amenaza y el obstáculo presentes más importantes para la convivencia y cooperación humana son las armas, por lo que eliminarlas es nuestro primer y principal objetivo común.

Y el desarme solo puede ser llevado a cabo de modo universal porque si no lo es, el desarme unilateral es tan solo rendición, sometimiento a otra arma. Por lo tanto, la necesidad de universalidad para el desarme es el primer principio del acuerdo entre los estados, subordinado a este acuerdo entre las personas.

Del mismo modo, las partes que actualmente se están enfrentando deben alcanzar un acuerdo basado en el concepto de seguridad incluyente y universal, pues este supera cualquier división militar, política e ideológica por la que aquellos que apoyamos la unidad humana nos consideramos ante todo humanos y, en consecuencia, pertenecemos a ambas partes en conflicto y, en ese sentido, no solo resultamos dañados por la destrucción mutua de las partes sino que asumimos responsabilidad, incumbencia y potestad para requerir el alto el fuego e inducirles a la paz, unidad y desarme.

Para llevar a cabo el desarme universal, el primer paso es poner a todas las armas, los objetos y organizaciones para dañar, bajo un único mando y un único sistema de seguridad, de modo que las armas resultan redundantes, pues las armas son unas por otras y con la unión el desarme no solo es posible sino conveniente. Las armas sometidas a un único mando no pueden tomar iniciativa alguna sin orden o permiso de ese mando y, por tanto, ninguna iniciativa de daño podría desearse ni producirse, pues en unidad sería producirse un daño contra si mismo.

Pero el mando único aporta la transparencia necesaria para exponer la intención opuesta de las armas existentes de modo que podemos proceder con el desarme bajo total seguridad, garantía, acuerdo y reciprocidad, pues las armas se eliminan unas por otras del mismo modo que la policía se elimina solo según desaparece la delincuencia.

El desarme es la adaptación de los humanos a sí mismos, es decir, a nuestra humanidad, al desarrollo de una convivencia exenta de opresión o violencia, basada en el entendimiento y la cooperación voluntaria que se irán generando tomando en cuenta el interés común humano, garantizado por el indudable mayor bien que es el uso de los recursos al bien en lugar de al daño.

El desarme equivale o tiene como contraparte la cooperación universal por el bienestar y el progreso humano, el desmantelamiento de las fronteras y el reciclaje de ingentes recursos hasta ahora destinados al daño; tan solo en 2020 el gasto en armas fue de unos 2 billones de dólares ($2.000.000.000.000) por lo que de inmediato podremos contar con grandes recursos para la integración humana y tecnológica.

SEGUNDO: DESARROLLO

Con el objeto de satisfacer las necesidades y deseos humanos sin discriminación, necesitamos establecer un sistema de comunicación, coordinación y cooperación transparente y abierto de las mejores propuestas de desarrollo conjunto humano, muy posiblemente generadas, o en su caso supervisadas, por los que tiene más conocimiento y más experiencia en las diversas áreas de desarrollo.

El criterio para la toma de decisiones se basa en el sentido común, esto es, tomando en cuenta la urgencia, la importancia, los recursos disponibles, una planificación coordinada, etc. considerando el conjunto de la humanidad sin discriminación y de su espacio vital actual, el planeta Tierra al que también hay que preservar, proteger y mejorar, siempre con total transparencia y de compromiso universal.

Al igual que con las armas, el punto de partida actual es la división y la desigualdad humana en cuanto a la disposición de recursos, por lo que hay que distinguir entre:

Recursos públicos comunes humanos o de explotación, que una vez desligados de su dependencia de un arma concreta, esto es; de su privación por ella, pasan a servir al conjunto de la humanidad desde el momento en que esta unidad se constituya o, quizás es decir, esta Constitución entre en vigor. El uso de los recursos disponibles según un criterio de explotación humana más beneficiosa hace la propiedad de los mismos redundante. (el derecho necesita dos partes, el que lo posee y el que lo otorga o lo reconoce. Actualmente lo otorga el estado, pero una vez unidos lo otorga la Humanidad que excluye la imposición o violencia)

La desigualdad en la disposición de recursos de uso de los individuos, habituados a condiciones de vida muy diferentes, por el que aquellos que gozan de condiciones privilegiadas ahora pueden mantenerlas sin imposición de cambio, aunque sí por deseo voluntario, mientras avanzamos hacia la igualdad o justicia en cuanto a disposición de recursos individuales en las nuevas generaciones.

CONGRESO UNIVERSAL

El sistema de toma de decisiones incluyente, así como de seguridad compartida, se establece mediante un CONGRESO UNIVERSAL DE UNIDAD HUMANA abierto y transparente en el que las personas más conocedoras y expertas en las diversas áreas de interés común humano exponen sus propuestas de seguridad compartida y cooperación para la integración y desarrollo conjunto.

La unidad humana no requiere sistema político político alguno más allá de la transparencia del proceso de toma de decisiones, donde el desarme es el principal asunto humano. Por lo demás, así como todos tenemos sentido común basado en nuestra capacidad de ponernos en lugar del otro, todos entendemos también las cosas, objetos y actividades según su propósito o fin y esto, una vez que excluidas las armas todo es para servirnos y no necesita ser ocultado, implica también entender lo que sea una mejora, al igual que por quién, cuándo, cómo cada cosa debe ser usada. No hay otro problema entre los humanos que las armas y sin ellas se sigue el entendimiento y la cooperación armoniosos.

Este es un borrador que proponemos como base de esa constitución, y aquí puedes apoyarla, prolongarla o mejorarla con tus consideraciones. Pero su aprobación pública, universal proponemos que tenga lugar con ocasión del Congreso Universal de Unidad Humana.